Año nuevo, la lucha continúa

El año comenzó con los trabajadores en lucha contra los despidos que, para las fiestas, está regalando el Gobierno Nacional. Así que, este jueves, una nueva jornada de lucha impulsada por ATE Nacional movilizó a miles de compañeros.

Unidad Popular dijo presente, en la marcha hacia el Ministerio de Trabajo. Víctor De Gennaro, dirigente de UP, desde la cabecera de la columna comentó, “este paro expresa con claridad que no se va a aceptar este ajuste sin anestesia que están impulsando el gobierno nacional y los provinciales y municipales. Pensemos que los 1200 despidos que ya existen en el Estado Nacional, son un porcentaje que exige el Fondo Monetario Internacional en el último análisis, lo mismo que la baja de jubilaciones, o el recorte de las asignaciones familiares o las subvenciones a los pibes. Sin embargo, sí las hay para los grupos económicos concentrados, no hay recortes sino aumento en los pagos del cumplimiento de la deuda, que crecen sin parar. Por eso, es un verso que el déficit estatal lo producen los trabajadores o jubilados que menos ganan. Simplemente lo produce esta política que beneficia a muy pocos”.

Luego, frente al edificio ubicado en realizado frente al edificio ubicado en Diagonal Norte, Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de ATE, advirtió que, tal como ocurrió en 2016, esa oleada de despidos que también afecta a municipales y trabajadores provinciales,  es el adelanto de oleadas de despidos en el sector privado. Además, señaló que “acá no solo hay despidos sino que estamos frente a la destrucción de recursos del Estado que son patrimonio del pueblo argentino y que el Gobierno quiere transferir a manos de empresas amigas”. Por último, el dirigente responsabilizó al Gobierno Nacional por querer imponer los despidos con represión y exigió el desprocesamiento de los más de 5000 encausados por luchar.

Ricardo Peidró, Secretario Adjunto de la CTA-Autónoma, en el acto de cierre de la movilización en la que la central participó junto a sus organizaciones sociales, concluyó: “No hay tiempo para reflexionar sobre otra cuestión porque no hay ningún canal de negociación donde podamos sentarnos a plantear el tema de los despidos, En este marco socioeconómico, un compañero despedido es prácticamente un muerto social porque no hay reactivación sino despidos y ajuste en los sectores privados. El sector privado, lejos de invertir, acumula ganancias. Por eso los trabajadores y trabajadoras estamos resistiendo y construyendo para pasar a la ofensiva”.