Sturzenegger reconoció que el año termina con la misma inflación que a principios del 2015

Claudio Lozano, presidente de Unidad Popular, sostuvo que “el gobierno sentó a Sturzenegger en una conferencia de prensa donde reconoció el fracaso de su política antiinflacionaria.

Ese es el verdadero significado del cambio planteado en las metas de inflación, más allá de que el 15% proyectado para el año próximo sigue siendo tan irreal como el 10% o 12% que se había fijado anteriormente.

Hablamos de fracaso porque el año 2017 termina con una inflación del 24-25%. Es decir, prácticamente la misma inflación que tuvimos en el año 2015, es decir antes de que asuma el actual gobierno. El único triunfo en materia inflacionaria del gobierno de Macri es respecto a sí mismo. La inflación baja en el 2017 comparada con la política inflacionaria desplegada por el macrismo en el 2016, vía devaluación, quita de retenciones, desregulación de los mercados y aumentos tarifarios que llevaron los precios al 41% anual.

Los anuncios indican que el gobierno va a consentir una nueva devaluación, una cierta baja en la tasa de interés (pretende con esto mejorar la actividad en el sector externo), pero al mismo tiempo va a tener que aceptar una mayor evolución de los precios.

En este marco, la nueva meta del 15% es la broma del día de los inocentes, ya que con los aumentos de combustible, las nuevas tarifas de luz y de gas, y ahora la evolución del tipo de cambio, la inflación del 2018 no baja del 20%.

La pauta del 15% opera como techo para las paritarias definiendo que los salarios no recompondrán en el 2018 lo perdido en el 2016 y no recuperado en el 2017.

La devaluación opera oxigenando el balance patrimonial del Banco Central y corrigiendo el déficit cuasi fiscal de la entidad.

Ninguna de estas medidas resuelve las brutales inconsistencias de una política que combina un monumental déficit fiscal (que no baja porque todo ajuste de gasto es consumido por el aumento en los pagos por intereses de deuda), un déficit externo brutal de divisas y un endeudamiento exponencial. Una política que perpetúa la pobreza, la informalidad laboral, la distribución injusta de los ingresos y el deterioro del sector industrial”.